Todo lo que rodeaba al fútbol era masculino: el ritual lúdico y exhibicionista de los vestuarios, las corridas, la transpiración, los golpes en el campo de juego, el derroche de adrenalina y testosterona. Hasta la pasión que despertaba en sus fanáticos: los gritos hasta enronquecer, la cerveza, los sesudos comentarios...
Pero desde hace un tiempo, noto que dentro del campo de juego( profesional y amateur) el festejo de los goles se fue exagerando paulatinamente:
Al principio, era el saltito con los brazos en alto. Puede acompañarse previamente de una corrida por la canchita...
Luego, para enfatizar, se comenzó a mostrar una remera ( debajo de la del equipo, con leyenda al estilo "para vos, mamá" o foto del hijito) e incluso quitársela
Dar vueltas carnero en el piso o en el aire.

Pero claro...con el tiempo, esas manifestaciones de felicidad no alcanzaron, y la cosa pasó por ser cada vez más...creativa, digamos, a la hora de festejar. Es así como - sorprendentemente en un ámbito tan masculino- aparecieron las coreografías:
Ahí ya deberíamos haber empezado a olfatear algo. Ustedes ( los varones) y nosotras ( las chicas).
Pero no. Nos parecía que era una "locura simpaticona" de los muchachos futbolistas, que son como chicos, viste? Un festejo inocente.
Aquí sin embargo sitúo el principio del fin. Se fue acentuando cada vez más la cosa, empezaron a producirse amontonamientos claramente sospechosos, para cualquiera que estuviera dispuesto a ver:
Y ahora...ahora ya es tarde. Así que esto era el significado de la frase "goles son amores".

Beckeles le plantó un gran beso a Orlin Peralta, quien anotó anoche el primer gol del Vida ( Honduras).
Encima, al final empataron. Nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio. Y la única verdad es la realidad.
Quien quiera ver, que vea.
Muchas gracias.