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martes, 16 de septiembre de 2008

Si querés Shorar, Shorá.


Otras pelis que me gustan, así, medio melosas:


- Cumbres borrascosas: con Laurence Olivier. En blanco y negro. Escena que desata el llanto: ella se muere en los brazos de él y él hace un discurso pidiéndole que no lo abandone, que lo persiga, que lo vuelva loco, pero que no lo abandone...


8 puntos en la escala de emocionalidad Andreadelboca.


- La fuerza del cariño: Ella se separa del marido, tiene cáncer, tiene que decidir con quién deja a sus hijos. Escena que desata el llanto: Ella va al médico por algo de uno de sus hijos, y el médico insiste en hacerle una revisión...encuentra algo que no le gusta.


10 puntos en la escala de emocionalidad Andreadelboca ( la escena en sí no es tanto, pero a partir de ahì empiezo a llorar y no paro)

- Big Fish: Escena que desata el llanto: no la cuento porque es la escena final. Me rompió la cabeza tanto, tanto, que no la pude volver a ver. Pero la tengo ahí, en gateras para la re-vista.

6 puntos en la escala de emocionalidad ADB

- Testigo en Peligro: Con Harrison Ford y...¿què importa quién más? Escena del llanto: no hay, pero sí hay una que me deja embobada y es cuando bailan en el granero, y se miran...se me instala una sonrisa boba en la cara, con ladeo de cabeza y todo.

Tengo un tema con las escenas de miradas en las pelis.


4 puntos en la escala ADB



jueves, 11 de septiembre de 2008

Una tarde de ocio en casa.



Una confesión: me gustan las películas de amor. Las buenas. No las comedias románticas, las de amor, digo.
Pero como también me hacen llorar mucho, las veo sola, porque no me banco la mirada entre burlona y conmiscerativa del Mono, y mucho menos, la de total desconcierto de los monitos.

Una tarde en que estaba con pintores, y por lo tanto no podía hacer lo más intersante que hay para hacer por las tardes ( Vg: dormir la siesta) revisé las películas pendientes de mirar que tenía y entre ellas encontré "Los puentes de Madison". Recordé que el libro me había gustado bastante, así que me pareció una buena opción para mirar esa tarde de aburrimiento.

En la soledad de mi casa, me compenetro en la trama de la peli ( muy interesante, por cierto) y de a poco se va llegando al punto álgido...él se tiene que ir, y ella tiene que decidir si seguirlo, o si volver a su rutinaria vida con su marido e hijos.
Escena:

Bajo la lluvia, ella con su esposo en su coche y delante, el auto de EL ( que encima es el bombonazo de C. Eastwood, así, maduro y todo).
Él pone el guiño, pero no dobla. En un mensaje mudo, le dice"te espero, bajate ya y vení conmigo" Ella se tienta, no sabe que hacer...se toma de la palanquita para abrir la puerta...lucha interna, su deber le indica que tiene que resignarse a la vida que le tocó, su corazón, su ilusión la impulsa a bajarse del auto y dejar una vida chata detrás.
Las balizas del auto de adelante siguen parpadeando su mensaje...los nudillos de la mano de Ella se ponen blancos del esfuerzo... por conterse? Por abrir la puerta?...los tensísimos minutos corren...el marido se impacienta, toca bocina...apenas quedan unos minutos más antes de que la escena tenga que tener su desenlace.
Correr tras de ÉL? Quedarse y morir para siempre? Es el momento de decidir: YA.


Una voz: "Señora, quería la llave que le tengo que ir a comprar enduido para la paré."

Eh? qué? qué? cómo? NOOOOOOOOO!!!!


MACHO: CÓMO ME CORTÁS EL CLIMA ASÍ!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Tardo un rato en reaccionar,mientras ella toma la decisión y la peli sigue adelante. Me quedo con el llanto atravesado en la garganta, el corazón desbocado y el odio contra el pintor que me deja con el goce de la escena romántica por la mitad.
Maldito pintor! Toooda la peli para el asunto del enduído, pero no, se da cuenta ahora, cuando la trama llega a su clímax!
La rebobiné y todo, pero no. No hubo caso. NO FUE LO MISMO.



Enfin.