Durante nuestras vacaciones campestres, además del tema saperil, tuvimos otro encuentro cercano con la naturaleza.
El predio tenía una laguna artificial como para dar vueltitas en esas tipo bicicletas de agua...no sé cómo se llaman, cosa que por supuesto no hicimos, porque estábamos en plan de descanso, y no de andar gastando energías que después se necesitarían para cosas más interesantes como caminar hasta el restaurant, o levantarse de la reposera para darla vuelta, o servirse un vaso de Coca.
Una tarde, en un acto de conciencia ( "no podemos pasarnos el día tirados acá, che, hagamos algo!") fuimos caminando hasta la laguna en cuestión.
Y ahí fue cuando, inadvertidamente, sufrimos una escena copiada de una película de Hitchcock:
Precedidos por estentóreos gritos de amenaza, los teros de la zona ( de a dos o tres) trataban de alejarnos del lugar. Claro, estaban los nidos cerca, evidentemente. Pero nunca los vimos.
así que no nos alejamos nada, mirá si unos pajarracos de miércoles nos van a hacer desviar de nuestro camino!
Sépanlo: los pajaritos éstos no se dan por vencidos fácilmente. Cuando ven que no les das bolilla, empiezan por estirarse y agacharse varias veces mientras te miran ("momentito! quedate quietito ahí" te dicen)
Si se persiste en la cercanía, te corren. Sí, te CORREN, como lo escuchas. Avechuchas insignificantes y todo, se hacen los que te corren, acercándose. ( ahí sería " Me estás escuchando?? te vuá romper el alma, no me hagas ir hasta allá, ehhhh")
El mono protege a su prole del ataque del tero, que estaba protegiendo a la suya. La Monita Grande usa la táctica "si no lo veo, no está"Acto seguido, levantan vuelo, se alejan...y se largan en picada hacia vos, y a último momento, se desvían. ( "rajá de acá, te dije...ooooooleeeeee")
Yo te voy a decir una cosa: Te pegás un jabón de novela.

Dos escenas de la película "Los Pajaros" aggiornadas. En vez de cuervos, son teros. Las monitas, mientras, se encargan de inmovilizar al Mono...si agrandan la foto, se ve el pajarraco diabólico.El pajarito te pasa bastante cerca, (le ves los ojitos y todo) y a una velocidad más que respetable, y a veces te vienen uno de un lado y otro del otro.
No es joda, no,no. y a los gritos, encima.
No hace falta decir que a esta altura nos pareció mejor cambiar el rumbo.
Y menos mal, porque me comentaba Unser ( que es pajarólogo) que estas aves tienen como un espolón en el ala, y si te pasan cerca, te pueden hacer flor de herida.
Así que...aprendan: los teros son animalejos de cuidado! Y lo de que ponen los huevos en un lado y pegan los gritos en otro...es RELATIVO.